XXXIV Mostra de Vins i Caves de Catalunya

Un año más –y ya van 34 desde aquel lejano 1981- se presenta en Barcelona, coincidiendo con las fiestas de la Mercè, la Mostra de Vins i Caves de Catalunya. Y un año más tenemos que sufrir la desidia y falta de interés informativo y de armonía con el Ayuntamiento de Barcelona por parte del INCAVI, responsable último del evento.

Como cada año desde que existe Internet, uno busca información sobre el programa y sólo la encuentra de segunda y tercera mano a través de blogs y webs de información relacionada con el mundo del vino, pero nunca de primera mano. En la web del INCAVI, que es una sección de la caótica web corporativa de la Generalitat, sólo aparece información relativa a la forma de inscribirse a la mostra por parte de los productores del sector. Por otra parte –y de ahí mi queja por la falta de entente con el Ayuntamiento de Barcelona- en la web encargada de informar de las actividades relacionadas con las fiestas patronales, ésta ni aparece. No existe. Año tras año se desarrolla durante las fiestas, una ingente cantidad de público acude a ella como parte de las actividades que se desarrollan en Barcelona, pero no forma parte de ellas, como si estuviera proscrita.

Así pues, como decía, sólo tenemos información de segunda mano que en la mayoría de los casos es insuficiente, cuando no contradictoria. Unos nos informan que se desarrollará desde el sábado 20 de septiembre hasta el miércoles 24, y que el horario será de 12 a 22h excepto el viernes, que será de 16 a 22h. ¿Qué viernes? Por otro lado, otro afirma que participarán 73 bodegas, mientras que más allá lo dejan en 64. Pero ni uno ni el otro nos dice cuales serán esas bodegas, seguramente porque no lo saben. Nadie lo sabe. Es información clasificada. Como también es información clasificada el precio de la copa de cata y de los tickets para las consumiciones –en la web de la Generalitat se publicaron ambas informaciones relativas a la mostra del 2013 el 30 de diciembre, cuando ésta fue en septiembre-. Salvo que lo sepan en Wikileaks y tengamos interés en descubrirlo, hasta el sábado 20 –o el viernes, quién sabe- no sabremos quien acudirá  ni cuanto nos van a cobrar por eso.

Quizás sea porque lo que nos van a cobrar no será poco, que esa es otra. Quitando los 5€ que nos cobran por la copa –que no vale ni 3€-, nos costará 12€ diez tickets que se traducen en un máximo de 6 consumiciones, ya que estas cuestan dos, tres y cuatro tickets. No es raro pagar 4€ por una copa de un vino que en la tienda nos costaría menos de 10€ la botella. Obviamente no voy a culpar de esto a los productores, que a saber el pastizal que les han cobrado por su espacio –aquí seguro que INCAVI y Ayuntamiento se han puesto de acuerdo-, pues basta echar un vistazo a los que acuden año tras año para darse uno cuenta de que los pequeños productores no pueden presentarse al público a no ser que alquilen su espacio entre tres o cuatro. Los que seguro estarán un año más serán los omnipresentes Codorniu, Freixenet y Torres ofreciendo sus vinos de lineal de supermercado, mientras que habremos de lamentar tristes ausencias que el gran público –que al fin es a quien se dirige esta mostra- seguirá sin conocer.

En definitiva, un año más que perderemos una fabulosa ocasión para promocionar bien los vinos catalanes; una bonita ocasión desperdiciada. Una lástima tot plegat.

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